Aldeita Mixteca · Tamarindos





Despertar frente al mar, sentir la brisa y escuchar las olas marca el ritmo de la estancia. La pérgola abraza una palmera viva y desde ella un columpio desciende hacia la alberca, invitando a pausar el tiempo. Es un espacio para respirar, leer, crear o simplemente estar, rodeado de naturaleza y calma. Cada momento se vive lento y auténtico, profundamente conectado con el océano, su energía y la sensación de libertad que hace difícil querer irse. El alojamiento Tiene un balcón privado , es pequeño pero tiene una discreta vista al mar Esta en una aldea con 5 espacios similares por lo que las areas como picina, pergola y cocina adicional exterior se comparten con muy pocas personas. Acceso para huéspedes Hasta 3 cajones para coche techado en caso de estar ocupados afuera con toda seguridad pueden estacionarse sin costo Otros aspectos destacables El espacio se entrega limpio con todo lo necesario , en caso de requerir limpieza adicional favor de pedirlo al personal de limpieza será de cortesía sin costo alguno